Este verano me he propuesto tres cosas: Lo primero, como ya os dije, es hacer deporte y llevar una vida saludable. Lo segundo es practicar un poco de inglés, sea viendo series, leyendo o escuchando música en inglés. Y lo último y lo más importante, disfrutar del verano. Es la primera vez que incluyo este último en mi lista de propósitos. El año pasado cuando le conté a mi amiga mis propósitos de año nuevo y le pregunte por las suyas me contestó: ser feliz. Me quede un poco decepcionada con la respuesta. Ser feliz no me parecía algo que se pudiera considerar un reto o propósito. Para mi un propósito era algo como sacar el título de inglés o leer 50 libros en un año. Escribía cosas que significaban un esfuerzo para mí o suponían algún cambio en mi vida. Pero ¿ser feliz?, no le veía ningún sentido. Para mí ser feliz era algo que surgía o no surgía, que dependía del resto y no de uno mismo, ya que según yo todo el mundo quería ser feliz y si no lo era, era porque algo o alguien se ...